Cada palabra que visita nuestras vidas
tiene un poder infinito
que nos permite
avanzar o retroceder,
sonreír o llorar,
creer o no creer.
Una sola puede significar 
todo o nada,
lo positivo o lo negativo,
la luz o la oscuridad.
Las palabras dejan sus huellas
por donde quiera que pasan,
hacen florecer los jardines;
pero también los destruyen en cuestión de segundos.
Por eso a veces aprecio el silencio,
aunque no puedo vivir sin las palabras;
pero solo con las más sinceras,
las que buscan la manera de decir
de un modo cuidadoso y con respeto,
las que sensibilizan al corazón,
las que nacen de nuestra bondad
y son partidarias de edificar,
y no de herir ni destruir.
Cada palabra que toca a nuestra puerta,
si es de bendición para nuestras vidas,
con el propósito infalible de corregir y alentar,
sea por siempre bienvenida y acogida.
5 comentarios
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Yane Solo los dueños de almas superiores pueden materializar estos versos.
Autor
Carmen, estimada amiga, muy lindas y verídicas tus palabras. Gracias.
Tienes razón, el silencio y el cuidado al decir es lo mas preciado
Autor
Así mismo amiga, cada palabra que decimos es importante, puede ayudar o desalentar a otra persona. Debemos ser muy cuidadosos!!!
La palabra es PLATA, el silencio es ORO.